Proyecto Salón Hogar

GUILLERMO VALENCIA
(1873-1943)


Guillermo Valencia nació en Popayán, capital del Departamento del Cauca, Colombia y su padre fue un abogado y conocido político. De origen aristocrático, creció entre libros y dentro de una familia amante de ellos y de las conversaciones literarias.

Estudió los primeros años con su madre y luego en el Seminario Conciliar, manejado por religiosos franceses quienes influyeron grandemente en su vida. Estudió derecho en la Universidad de Cauca pero nunca se graduó. Se dedicó a la política y formó parte del congreso colombiano la mayor parte de su vida, habiendo ingresado a los 23 años y siendo aún senador en el momento de su muerte.

Viajó a Europa como representante de Colombia y se evitó así la guerra de los mil días la cual terminó en 1902. De regreso al país, continuó la carrera política y fue candidato a la presidencia dos veces (1918-1930).

En 1924 fue nombrado rector de la Universidad del Cauca.

Su carrera literaria se expresó en la poesía principalmente. Su obra fue modernista siguiendo la pauta creada por José Asunción Silva a quien Valencia admiró profundamente, escribiendo "Leyendo a Silva" en su honor. El escritor fue amigo de Rubén Darío, Oscar Wilde, Rivas Groot. Aparte de político y poeta fue también un traductor de obras internacionales respetable además de un gran orador.

Entre sus obras: Ritos, Las dos cabezas, A Popayán, Los camellos, Motivos, A la manera antigua, A la manera moderna (estos dos tienen como tema el amor), Job, Las cigüeñas blancas, Palemón el estilita, San Antonio y el Centauro, Anarkos (tiene como tema el de los desposeídos), Himno a la raza, Discursos (Históricos y políticos).

Valencia trató en su obra el tema del mal entendimiento entre los humanos, la fantasía como escape a la maldad terrena, el amor y su influencia, el drama entre la vida y la muerte, viendo la vida como un ciclo eterno que une el pasado, el presente y el futuro, siendo su elemento esencial el tiempo tan breve para el hombre. La influencia del parnasianismo francés fue grande en su obra igualmente.

Valencia se caracterizó por emplear un lenguaje extremadamente musical en su poesía y su representación visual es sobresaliente. La pureza del estilo le preocupó en grado sumo, "Sacrificar un mundo para pulir un verso".