Los Mejores Diálogos Escritos!

Los Más Divertidos Diálogos 1

A continuación se encuentran escritos algunos archivos de dialogos del programa espero que los disfruten, como cuando los veias en televisión.

El Chavo

Quico

 

Don Ramón y la Bruja del 71

La Chilindrina

Señor Barriga

Profesor Jirafales

Doña Florinda


P r o y e c t o   S a l ó n   H o g a r

           

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El Señor Barriga cobrando la renta

Barriga: Hola
Don Ramón: Hola. ¡No me diga que viene a cobrar la renta!
Barriga: ¿Yo?, No, no... ¡qué va!... Vine aquí para que los niños me den de patadas.
Chilindrina: ¡Haberlo dicho antes!
Don Ramón: ¡Chilindrina!
Chilindrina: Mande papito lindo mi amor.
Don Ramón: Vergüenza te había de dar... Mira que patear a una persona que es todo barriga como el señor corazón. ¡Bueno es el  col...! ...digo, digo... Mira Chilindrina, mejor métete para adentro.
Chilindrina: Ni modo que me meta para afuera.
                                                                                                            

El Profesor Jirafales Saluda a Doña Florinda

Doña Florinda: ¡Profesor Jirafales!
Jirafales: ¡Doña Florinda!
Doña Florinda: Ay... ¡Qué milagro que viene por aquí!
Jirafales: Vine a traerle este humilde ramo de flores.
Doña Florinda: Ay... ¡Para qué se molesto!
Jirafales: Para que cada vez que aspire su delicado aroma se acuerde de mí.
Doña Florinda: Ay... Me apena. ¿No gusta pasar a tomar una tacita de café?
Jirafales: ¿No será mucha molestia?
Doña Florinda. Ay... ¡De ninguna manera! Pase usted.
Jirafales: Después de usted.
Doña Florinda: Con permiso.
                                                                                                             

Don Ramón y su cultura idiomática

Don Ramón: Bueno señor Barriga, es que  los niños de hoy en día son unos verdaderos políglotas.
Barriga: ¿Verdaderos qué?
Don Ramón: Políglotas... Sí, de ésos de las cavernas... los cavernarios, ésos, ésos.
Barriga: ¡Ah! Trogloditas.
Don Ramón: ¡Ésos, ésos, ésos!
Barriga: No, es que usted dijo políglotas.
Don Ramón: Bueno, pero por una o dos letras... digo, no va a pelear conmigo ¿Verdad?...
                                                                                                              

Don Ramón y su opinión acerca del trabajo

Barriga: Mire, don Ramón, vamos a hablar francamente; de hombre a imitación de hombre.  Sí, porque un hombre que no tiene trabajo no es un hombre completo.
Don Ramón: ¿Y usted qué cree: que es muy fácil salir y encontrar un empleo?
Barriga: Para la gente que le gusta trabajar, sí.
Don Ramón: ¿Y para la gente normal, qué?
Barriga: A me gusta trabajar.
Don Ramon: Por eso, ¿y la gente normal?
Doña Florinda: Ah, señor barriga se le olvidó firmarme el recibo.
Barriga: Ah sí, Doña Florinda, perdón. Mire, don Ramón, le voy a dar una oportunidad. Necesito que alguien me enyese una pared del otro patio que está en muy mal estado.
Don Ramón: ¡Ah qué bueno porque yo fui yesero!
Doña Florinda: Ah, ¿señor Barriga, a mí me podrían arreglar la fachada?
Don Ramón: ¡Ni con cirugía plástica! Digo...
                                                                                                                                 

La Chilindrina defiende a su padre

Chilindrina: ¡Atrévase a pegarle a mi papá otra vez!
Don Ramón: No, mijita, déjalo así...
Doña Florinda: ¡Con mucho gusto!
Don Ramón: No le haga caso, son cosas de niños.
Chilindrina: ¡Vieja pegona! se aprovecha de mi papá porque tiene cara de menso.
Don Ramón: Mira, mijita, déjalo así.
Doña Florinda: Y la próxima vez, ¡vaya a hacerle payasadas a su abuela!
Chavo: ¿Don Ramón, a su abuelita le gustan los payasitos?
Don Ramón: ¡Toma! (DANDOLE EN LA CABEZA)
Chavo: Pi, pi, pi, pi...
Don Ramón: Pe, pe, pe... No te doy otra no más...
                                                                                                              

Quién es más idiota: ¿Quico o Don Ramón?

Don Ramón: Sin embargo, ahora quiero que me hagas un favor. ¿Podrás?
Chavo: Según.
Don Ramón: Es muy fácil, no te va a costar ningún trabajo; es más, lo puede hacer cualquier idiota.
Chavo: ¿Ah y por qué no lo hace usted?
Don Ramón: Bueno es que yo tengo que... Digo, Chavo, ¿estás insinuando que yo soy un idiota?
Quico: ¿Yo qué?
Don Ramón: Otro.
Chavo: Pero Quico es más que usted.
Don Ramón: ¿Más Qué?
Quico: ¡Claro que sí, claro que soy muchísimo más que usted!... Mamita, mamita, ¿verdad que yo soy muchisisímo más que don Ramón?
Doña Florinda: Por supuesto tesoro, infinitamente más.
Don Ramón: Correcto, nada mas que ahorita estábamos hablando de quién era más idiota.
                                                                                                               

No se parece mucho a los Burros

Chilindrina: ¡Vieja Grosera!
Quico: Oíste eso mami... ¡Te dijo vieja y grosera! Pero es que grosera no eres.
Doña Florinda: ¡Tesoro!
Chilindrina: ¡Sí es grosera! Porque le dijo burro a mi papá.
Chavo: Pos no le hagas caso porque  tu papá no es ningún burro.
Don Ramón: Gracias, Chavo.
Chavo: Es más, ni siquera se parece mucho, mucho, mucho, mucho a los burros... no más un poquito en el hocico...
                                                                                                                

Por qué causa, motivo, razón o circunstancia

Jirafales: ¡Uhhhhhhhh!... Ta, ta, ta, ta, ta, ta, ta... ¿Se puede saber por qué causa, motivo, razón o circunstancia me recibe de esta manera?
Don Ramón: Bueno es que la verdad es que yo quería tirar la pelota de Quico a la calle.
Jirafales: ¿Por qué causa, motivo, razón o circunstancia quería tirar la pelota de Quico a la calle?
Don Ramón: Porque no aguanto ni a Quico ni a su pelota.
Jirafales: ¿Por qué causa, motivo, razón o circunstancia no los aguanta?
Don Ramón: Por la misma causa, motivo, razón o circunstancia por la que le pegué al Chavo. Y si no... Chavo dile por qué te pegué.
Chavo: Me pegó sin causa, ni motivo, ni razón, ni circunstancia.
                                                                                                                 

La Sesión Espiritista I Parte

Don Ramón, Doña Florinda y la Bruja del 71 están en la mesa de la casa de don Ramón, sin saber que Quico está apoyado detrás de la puerta de la cocina y el Chavo, debajo de la mesa.

Doña Clotilde: Deme su mano.
Don Ramón: Perdóneme, pero yo soy casado... digo, digo... era casado; ahora soy veodo... digo, viudo.Y además, yo...
Doña Clotilde: Le pido su mano para hacer contacto.
Don Ramón: ¿Para hacer contacto?.
Doña Clotilde: Sí.
Don Ramón: A ver si no se nos chamuscan los cables.
Doña Clotilde: Silencio, silencio... Necesito silencio para ver si hay comunicación con los muertos.
Doña Florinda: ¿Oiga, y de veras crea que sea posible comunicarse con seres del otro mundo?
Doña Clotilde: Naturalmente que sí, ellos se comunican con nosotros por medio de golpes.
Don Ramón: No, no... un momentito... yo para golpes sí ya estoy hasta el copete, doña Cleotilde; con los que me da esta santa señora ya tengo suficiente...
Doña Clotilde: Si no se trata de golpear... no... se trata de golpes de ruido. ¡Siéntese! Un golpe: significa "sí". Dos golpes: significa "no".
Don Ramón: A ver un momentito... a ver  si entendí bien. Un golpe significa Sí y dos golpes significan No.
Doña Florinda: ¡Ándele!... ¿Y a qué hora se empiezan a escuchar esos golpes?
Doña Clotilde: Cuando logre concentrarme. Silencio, silencio.Quiero entrar al aposento de lo intangible.
Don Ramón: ¡Ah! Es al fondo, a la derecha, doña Cleo.
Doña Florinda: Shshsh... ¡Cállese, no interrumpa!
                                                                                                                  

La Sesión Espiritista II Parte

(Cada golpe que escuchan los personajes, son provocados por Quico, quien choca su cabeza contra la puerta de la cocina, por el miedo que le da lo que escucha).

Doña Clotilde: Silencio, silencio. Seres del otro mundo, quiero saber si ahí hay alguien muerto... Si hay algún espíritu aquí, que lo diga...
Doña Florinda: Sí, dijeron que sí...
Don Ramón: No es cierto. No...
Doña Florinda: ¡Cómo que no!... Un golpe quiere decir sí y dos golpes quieren decir no.
Don Ramón: Sí, bueno pero no hace falta que me lo repita. ¿O acaso piensa que soy un idiota?
Doña Florinda: Dijeron que sí...
Don Ramón: Pues se equivoca... Yo soy una persona inteligente.
Quico: (Dentro de la cocina) ¡Mamáaa!
Doña Florinda: ¡Es la voz de Quico!
Don Ramón: Ya se murió.
Doña Florinda: ¡No!
Doña Clotilde: Silencio, siéntese. Eso lo podemos averiguar ahora mismo. Si hay algún difunto en esta habitación, que se manifieste de cuerpo presente.
(El Chavo comienza a tirar del mantel).
Doña Florinda: ¡El mantel!... Se está moviendo el mantel.
Don Ramón: Pero muy poquito...
Doña Clotilde: Es muy frecuente.  Y no se extrañen si también empieza a bailar la mesa.
(El Chavo se pone temblar y provoca que la mesa baile)
Don Ramón: ¡Ah!... Ahora sí me da... Ahora sí me da... ¡Ay!...
(Sale Quico de la cocina, pone su mano en el hombro de don Ramón y grita: ¡Mamá!).
Don Ramón: ¡Papá...!
                                                                                                                   

La Chilindrina decidiendo quién es más bruto

Chilindrina: A veces me pongo a pensar si en todo el mundo habrá alguien más bruto que tú.
Quico: ¿Me hablaban?... ¿Oigan, a qué están juegando?
Chilindrina: A ver quién es el niño más bruto de todo el mundo.
Quico: ¡Pido mano!, ¡Pido mano!
Chavo: Ya ves yo soy más inteligente que Quico.
Quico: ¡Ah! Sí, tú, hombre!
Chavo: Pregúntale a ella. A ver...
Chilindrina: Un momentito, déjame decirte una cosa, Chavo, si tú y Quico entraran a un concurso de inteligencia, ¿te digo cuál sería el resultado?
Chavo: ¿Cual?...
Chilindrina. ¡Empate a cero!... Digo, es que ustedes no anotan ni en tiempos extras.
Quico: ¿Oye, qué nos habrá querido decir?
Chavo: No sé, pero ella siempre anda diciendo que tú y yo somos tontos de nacimiento.
Chilindrina: No, no, no. Un momentito...Quico no es tonto de nacimiento...
Quico: Ahí está, ahí está...
Chilindrina: Quico es tonto por mayoría de votos
Quico:¡No me simpatizas!
                                                                                                                    

Don Ramón peleando con el Chavo por un bolillo

Chavo: ¿Y si le digo a don Ramón que me robaron todo?
Quico: ¡Ay Chavo! No deberías engañar a una persona así como don Ramón, que es tan rete güena gente, tan simpático y tan inteligente.
Chavo: ¿Inteligente Rondamon?... hm, hm, hm... te apuesto a que se va a creer todo lo que le diga.
Quico: Te apuesto a que no...
Don Ramón: Yo también te apuesto a que no.
Chavo: Pues sí le apuesto que... pi, pi, pi, pi, pi, pi...
Don Ramón: Bueno, bueno, bueno, bueno...
Quico: ¿Con quién hablo?, ¿Con quién hablo?, ¿Con quién hablo?, ¿Con quién hablo?... Con permisito.
Don Ramón: Y tú Chavo, esto es algo que no tiene nombre...
Chavo: Sí, se llama bolillo...
Don Ramón: Me refiero a la  acción que cometiste... No sé cómo no se te cae la cara.
Chavo: Porque la tengo pegada  a la cabeza.
Don Ramón: Digo, que cómo no se te cae la cara de vergüenza... Bueno, ¿de qué te han servido los ejemplos que yo te he dado? ...no me contestes. Pero eso sí, vuélveme a pedir cinco centavos.
Chavo: Déme cinco centavos.
Don Ramón: ¡Ah! Pos eso era. No es que seas malo, Chavito; es que eres bruto.
Chavo: ¡Ah ya le fue con el chisme la Chilindrina!...
Don Ramón: Ni hablar... ¿Pero quieres que te diga una cosa chavito? La próxima vez que yo necesite un favor no te lo voy a pedir a ti; se lo voy a pedir al primer idiota que me encuentre.
Quico: ¿Pero si yo no tengo tiempo de ir?
                                                                                                                     

La Edad de Doña Cleotilde

Quico: Lo que pasa es que la vecindad esta más vieja que la bruja del 71.
Doña Cleotilde: ¿Qué dices?... Pues para que te lo sepas ni soy bruja ni soy vieja. Apenas me estoy acercando a los 45.
Quico: Pero del segundo tiempo.
Doña Cleotilde: ¿Ése es el respeto que te enseñan en tu casa para con tus mayores?
Doña Florinda: Sí, tesoro, tiene mucha razón la bruja... ¡ay no! ...éste... quise decir que la señorita Cleotilde tiene mucha razón. Se le debe respetar a las personas ancianas.
Doña Cleotilde: ¿Cuáles ancianas?
Doña Florinda: ¡Ay no! ...éste... quise decir, a las personas mayores.
Quico: O sea, a las viejas.
Doña Cleotilde: No cabe duda que la educación no es una de tus virtudes.
Quico: ¿Qué me dijo, mami?
Doña Florinda: Éste... nada, tesoro; que eres un niño muy sincero.

                                                                                                                      

El Insomnio de Don Ramón

Don Ramón: Ha, ha...
Doña Cleotilde: ¿Le pasa algo, don Ramón?
Don Ramón: ¿A mí?
Doña Cleotilde: No sé, pero no le veo bien.
Don Ramón: ¿No necesitará anteojos?
Doña Cleotilde: No, quiero decir que, que le noto algo raro.
Don Ramón: ¿A mí?
Doña Cleotilde: No me gusta nada su cara.
Don Ramón: Pues, estamos a mano.
Doña Cleotilde: Me refiero a su expresión.
Don Ramón: ¡Ah, ah, ah bueno! Ha de ser por la falta de sueño. Es que, ¿sabe?, no sé por qué, pero ya  llevo una semana de no poder dormir.
Doña Cleotilde: Ah, pues eso es... Sí, sí, sí. Se lo digo por experiencia propia, porque yo también padecí de insomnio durante mi juventud.
Don Ramón: ¿Y todavía se acuerda? ...Digo, digo, digo... ¿Bueno, pero que será lo que provoca el insomnio?
Doña Cleotilde: Bueno, casi siempre es motivado por un estado de angustia.
Don Ramón: ¿Ah sí?
Doña Cleotilde: ¡Ay sí...! A mí me dio por culpa de un hombre.
Don Ramón:¿Por culpa de un hombre?
Doña Cleotilde: Un hombre que me prometió matrimonio.
Don Ramón: ¿ No me diga?
Doña Cleotilde: Sí, claro. Pues... ¿quién puede dormir con esa angustia?
Don Ramón: ¡Angustia!, ¡angustia! Eso es.
Doña Cleotilde: Sí, sin lugar a dudas.
Don Ramón: A mí tambien me dio por culpa de un hombre... Que me prometió un empleo.
Doña Cleotilde: ¡Ah bueno!... Sí, pero a mí me daba esa angustia... pues, bueno, porque yo no quería aceptar ese matrimonio.
Don Ramón: Estamos iguales: yo tampoco quería aceptar ese empleo.
          

                                                                                                         

El Profesor Jirafales Explica el Término Altruista

Jirafales: Fue usted el que enseño a boxear al Chavo del Ocho.
Don Ramón: Si profesor, estaba yo tratando...
Jirafales: ¿Y se puede saber con que objeto lo enseño a boxear?
Quico: ¡Si!, con los guantes.
Jirafales: Me refiero a la intención Quico...¿Acaso quiere usted que el chavo del ocho se dedique a una profesión que no es más que la antesala del manicomio?...¿Acaso quiere usted que el Chavo del Ocho se dedique a una profesión que no es más que golpear a sus semejantes?...dígame ¿es eso altruista?.
Don Ramón: ¿Al que....?
Jirafales: ¡Altruista!, ¿Que si golpear es altruista?.
Don Ramón: ¿Y quien va golpear al turista?.
Jirafales: No dije turista...dije altruista...Altruista es un hombre, que ama a los demás hombres.
Don Ramón: ¡No, pos' aquí le decimos de otro modo!..digo
Jirafales: ¡Altruista!...¡Un ser humano que ama a su prójimo!. En cambio ¿sabe usted como se le llama al que les pega a los demás?.
Quico: ¡Se llama campeón!...Retador oficial...Preniminalista...Bateador designado...me doy.
Jirafales: Quien golpea a los demás se llama: ¡Salvaje! o ¡Bestia!.
Don Ramón: Ahí le hablan..
Doña Florinda: ¡Pero yo no lo hago por deporte!
Don Ramón: No, usted profesional..
Jirafales: ¡Bueno ya basta!...¡Tú Chavo, quitate los guantes!..
Chavo: Bueno pero no se enoje..
Jirafales: Y usted don Ramón, le advierto una cosa, yo soy enemigo de la violencia y de los golpes. Pero si yo vuelvo a ver al chavo del Ocho con los guantes puestos..¡Yo a usted le rajo todo lo que se llama cara!.

 

El Chavo le vende a Quico sus aguas frescas

Chavo: ¡Aquí están sus aguas frescas!..¡Calmaaan el calor!..¡Aquí están sus aguas frescas
Quico: ¡Aguas Frescas!..Exactamente lo que yo queria...¿A Como son las de a peso?
Chavo: Pos a peso
Quico: Ah pos sí...dame..dame una de piña
Chavo: No, no hay de piña, nada más hay de jamaica, limón y tamarindo
Quico: Bueno dame una de jamaica... y otra de piña
Chavo: Que no hay de piña
Quico: Bueno entonces dame una de jamaica..otra de tamarindo....y otra de piña
Chavo: ¡Que no hay de piña!
Quico: ¡Bueno no te enojes!.. total dame la de piña y ya
Chavo: Me vuelves a pedir de piña y te descalabro los cachetes
Quico: Bueno pos.. ¿de que tienes?
Chavo: Jamaica, limón y tamarindo
Quico: ¿Piña no?
Chavo: ¡No!
Quico: ¿Seguro?..¿Ya preguntaste?..
Chavo: ¡Pos yo las hice!
Quico: Esta bien, esta bien...a ver de que me darás. ¿Tú de cual me recomiendas?
Chavo: La de piña...Ay no, no...¿Ya vés lo que me haces decir tonto?
Quico:Pues bueno, bueno esta bien....Yo quiero de esta
Chavo: No, no de esa no
Quico: Porque no me vas dar de esa. Me tienes que dar de esa..¿como no?..yo soy el cliente.. ¿como no?
Chavo: no de esa no...
Quico: ¡¡Ay..Ya callate, callate, callate que me desesperas!!..¡Como yo soy el que va a dar el peso, yo voy a tomar el agua que me de mi regalada gaaaana!..¡Quítate! ¡Faltaba más...qué no! Ah, pos no más este!
Chavo: Pero esa es la agua que usamos para lavar los vasos sucios

EL ESTÓMAGO DEL SEÑOR BARRIGA

Chavo: ¡Fue sin querer queriendo!
Sr. Barriga: ¡Sí, sí, ya lo sé! ¡Siempre ha de ser lo mismo! Cada vez que llego a la vecindad me recibes con un golpe. ¡Y de cada 10 golpes, 9 son en el estómago!
Chavo: Porque Ud. de cada 10 kilos, 9 son estómago.
Sr. Barriga: Gracias.
Chavo: No hay por donde. Es que Ud. tiene muchisisisisisisisisísimo estómago...osea casi todo es estómago.
Sr. Barriga: Adelante.
Chavo: Ni modo que por atrás... atrás...
Sr. Barriga: ¡¡Yaaa!! ¿Está Don Ramón en su casa?
Chavo: ¡Sí!...¡No! (PUMM)
Sr. Barriga: ¡¡¿Pero qué te has propuesto, acabar con mi estómago a golpes?!!
Chavo: ¡No pues cuando acabo!
Sr. Barriga: Mira, un día te voy a dar 2 cachetadas que vas a durar una semana con los cachetes hinchados.
Quico: ¿Me hablaban?
Chavo: No.
Quico: ¿No? ¿No? Cómo no, si yo oí que hablaban de unos cachetes inflados.
Chavo: Es que el Señor Barriga dice que los cachetes se hinchan con las cachetadas.
Quico: Ah si... Sr Barriga. ¿a Ud. le dieron muchas cachetadas en el estómago?
Sr. Barriga: ¡Otro!

LA RABIA Y LA ESPUMA

Don Ramón: Mira Chavo, conste que te dije que no te iba a pegar pero estás haciendo unos méritos...
Chavo: ¿Yo por qué?
Don Ramón: ¿Yo por quée..? ¿Qué ya no te acuerdas lo que hiciste con mis corbatas?
Chavo: Fue sin querer queriendo.
Don Ramón: ¡Fue sin quierer queriendo!
Chilindrina: No es la primera vez papá; la semana pasada agarró tus corbatas como cuerda para amarrar un perro.
Don Ramón: ¡Sí, ya lo sé!
Chavo: Y le dio rabia.
Don Ramón: ¡Claro que me dio rabia!
Chavo: ¡Yo digo el perro, menso!
Don Ramón: ¡¡¿Quéee?!!
Chavo: Bueno... es que, bueno, la Chilindrina es la que me lo dijo, pero me late que son puros cuentos.
Chilindrina: ¡Nada de cuentos! ¿qué no le viste el hocico?
Chavo: ¿Al perro o a tu papá?
Chilindrina: ¡Al perro!
Chavo:  Tenía el hocico asi... como... casi tan grande como el de tu papá.
Don Ramón: ¡¿Quée?!
Chilindrina: Mira Chavo, no me has entendido. Yo me refiero a la espuma.
Chavo: ¿Espuma?
Chilindrina: Espuma.
Chavo: ¡No, no es puma, es perro.! Porque el puma no se parecen a los perros, se parecen a los gatos. Y los gatos no se parecen a tu papá en el hocico grande. Sólo se parecen a tu papá en los ojos y en que no se bañan.
Don Ramón: ¡¡Mira ya basta!! Chilindrina, ¿dices que el perro tenía el hocico lleno de espuma?
Chilindrina: Sí papa. Y tú me has dicho que cuando un perro tiene espuma en el hocico es porque tiene rabia.
Don Ramón: Por supuesto, cuando... como la espuma...
Chavo: ¡¡Ah!! ¿tú dices espuma asi de los jabones?
Chilindrina: Ay Chavo, qué inteligente te has vuelto últimamente. ¿Ahora sí recordaste que el perro tenía espuma en la boca?
Chavo: Sí pero es que yo le estaba lavando los dientes.
Don Ramón: ¿Que tú le estabas lavando los dientes a un perro?
Chavo: ¡Es que él no podía solito!
Don Ramón: Se necesita ser menso para lavar a un perro... Chilindrina...¿qué pasó ese día que no encontraba yo mi cepillo de dientes?
Chilindrina: ¡Ejé! ¡Ojó! ¡Ajá!
Chavo: Pero yo le devolví el cepillo de dientes a la Chilindrina.
Chilindrina: Y yo te lo devolví a ti... je.
Don Ramón: ¡Si serás! ¡¡Si serás!! ¡Y luego por qué vienen las enfermedades!
Chilindrina: ¡¡¿Cómo cuáles enfermedades?!! ¡¡¿Tú no sabes las cantidad de infecciones que se pueden transmitir con un cepillo de dientes?!!
Chavo: ¡Con razón se murió el perrito!
Chilindrina: Papi... ¿papi, estás enojado?
Don Ramón: ¡¡Sí!!
Chavo: ¡Pobre animal!
Don Ramón: ¡¡¿Quée?!!
Chavo: Yo digo el perro.
Chilindrina: Especifica.

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