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Todos los Derechos Reservados
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Aquel
Día
en que cambie
Acróstico
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Heme
aqui... y así después de tanto escapar, un buen día
decidí que queria triunfar.
Entonces
decidí no seguir huyendo de mi pasado, decidí enfrentarlo y que iba a
ganar y a no esperar a que llegaran las oportunidades sino a que yo
mismo las iba a buscar.
Comprendí
que cada problema en mi vida era la oportunidad que me daba Dios para
pensar y encontrar una solución creativa y convertirla en una
herramienta para mí y para los demás.
Tambien
aprendí a ver un espacio vacio como la oportunidad de llenarlo con todas
las ideas que pasan por mi mente.
Orar que bello,
aprendí
a ver cada noche y mis valiosos silencios como los mejores momentos para
orar y reflexionar.
Renuncie
a fracasar y decidí ver tambien cada día como una nueva oportunidad de
reconciliarme conmigo mismo y darme otra oportunidad.
Aquel
día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades,
y que en estás se escondia el secreto sobre la forma de superarme, aquel
día deje de temer a perder y empecé a temer a no luchar, entonces
descubrí que no era yo el mejor de todos y que quizás nunca lo fuí,
entonces me dejó de importar quien ganara o perdiera, ahora me
importaba simplemente saberme que en el día de hoy soy mejor que ayer.
Gracias
a ello aprendí que lo más importante no era llegar un día primero a la
meta, sino a jamás dejar de prepararme lo mejor posible para el proximo
día por venir.
Aprendí
que el mejor triunfo que puedo tener, es el de dar un abrazo sincero a
mis familiares y amigos.
Y descubrí que el querer a otros es más que una simple sonrisa pasajera,
aprendi que querer “es un estilo de vida”.
Renuncie
a ser un reflejo de mis triunfos pasados y empecé a ser mi propia lúz de
este presente; aprendí que de nada me sirve ser lúz si no voy a iluminar
el camino de los demás.
Cambie
mis actitudes aquel día y decidí borrar el dolor que me fue causado por
mis seres más queridos y aprendí a que tenia que perdonarlos y mire mis
errores tambien con ellos y tambien me decidí a cambiar y a que tambien
me tenia que perdonar.
Inicie un proceso
interno espiritual para dejar de buscar a Dios afuera y comence a
hallarlo dentro de mi mismo y comence a creer con dura Fé que ya no vivo
yo, ahora es El quien vive en mi.
Aquel
día decidí cambiar tantas cosas, aquel día aprendí que los sueños
hermosos que tuve de niño eran una misión y responsabilidad para
hacerlos realidad. Desde aquel día ya no duermo para descansar, ahora
simplemente duermo para soñar...
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DEDICATORIA
Dedico este libro a todos los que luchan por lograr sus sueños, mi
admiración y respeto a ustedes. Pero sobre todo, a los que a veces se
sienten fatigados y sin ganas de continuar, a ellos más que a nadie les
ofrezco de este manantial de sabiduría para calmar su sed y la comodidad
de un árbol frondoso y fresco para que recuesten su cabeza a reposar y
hacer una pausa, para coger fuerzas en su caminar. Al finalizar la
lectura de esta obra les aseguro que serán tan fuertes como José y
Moisés quienes luego de haber estado o presos, o huyendo, regresaron
para enfrentarse a su propio destino, para ser dos de los más grandes
ICONOS y EJEMPLOS de la humanidad. La adversidad en la vida es la mejor
manera de saber quienes somos y de que estamos hechos, y es gracias a
ella que nos crecemos ante los ojos de Dios y de los demás. José y
Moisés compartieron unas joyas de sabiduría en su vivír que sacaron de
Egipto y que hoy están aquí, en tus propias manos. Este libro consta de
cinco partes, las primeras 2 partes, los capitulos 1 y 2 los uso para poder comenzar el relato de
las Joyas del Faraón y compartír algunas experiencias propias como
trasfondo. Si embargo si deseas entrar de lleno en las Joyas del Faraón
y como lograr tu buena suerte como tal, debes pasar directamente a las
secciones 3, 4 y 5. En la ultima sección concluyo el relato de
"Las Joyas del Faraón" que comienzo en esta primera parte.
AGRADECIMIENTOS
A mi amiga de la infancia y juventud a la gran escritora y poeta
puertorriqueña Mayrím Cruz Bernal, por sus acertadas recomendaciones
relacionadas al libro, sus criticas constructivas, y por recordarme la
importancia en nuestras vidas de ser genuinos y auténticos. A mi amigo
el distinguido escritor Joachim de Posada, autor del "Best Seller"
No te comas el Marshmallow todavia
y Como sobrevivír
entre pirañas, por sus sabios consejos. A mi hermana graduada
de periodismo Lourdes Gisela García por ayudarme a darle forma y orden a
mis pensamientos. A mi madre
(sierva de Dios)
por dejarme como herencia el deseo de
servir a los demás, y por enseñarme que no carece en la vida quien
comparte lo que tiene. Tambien por su enorme ejemplo de laboriosidad ya
que a sus 74 años aún puede un sabado atender entre 8 a 10 clientas en su salón
de belleza y a mi hermano impedido de 52 años, a quien ella baña, asea y
alimenta diariamente, que Dios me la bendiga. Además por ella abrirme
las puertas de su hogar y su corazón para yo estar trabajando en el
desarrollo de este libro por poco mas de (1) un año. A mi hermana menor
Zulemy Enid con la que he aprendido tanto y tanto y quien me ha servido
de gran escuela. Tambien a la maestra vida,
la que con sus avatares y grandes lecciones me repitió el mismo examen
tantas veces hasta que por fin lo pude pasar. Esta ha sido la mejor
universidad a la que he podido asistir. Gracias también al maestro autocrítico que habita en mi, por enseñarme la importancia de sacarle
provecho a las oportunidades, y sobre todo a las criticas, a las que venían bien intencionadas con
las que aprendí un poco y a las mal intencionadas con las que he
aprendido tanto.
Pero mas que a nadie,
gracias a mi Dios, por haberme enseñado que hay un tiempo para todo y
que las cosas se dan en su justo momento. Por enseñarme que no todo
tiempo es bueno y que hay que saber hacer pausas en la vida para escoger
el correcto momento de iniciar conceptualmente un proyecto y un momento
para terminar el mismo. Nunca olvidare estas palabras:
Los hermanos le dijeron a Jesús: Sal de
aquí, y vete a Judea para que también tus discípulos vean las obras que
tú haces.
Y Jesús les contesto:
Todavía no ha llegado
mi tiempo, mientras que para ustedes todo tiempo es bueno.
Suban ustedes a la fiesta; yo no voy
a esta fiesta, porque mi tiempo aún no ha llegado.
Aprendi de mi Dios, que todo
lo que existe en el Universo se mueve en ciclos periódicos y definidos.
Que los cambios ocurren con la necesidad de un proceso de tiempo.
Donde quiera que posemos nuestros ojos, existe un eterno y periódico
movimiento que regula el proceso de desarrollo y madurez de cada
situación, durante lo cual todo comienza, progresa y luego culmina, para
así dar paso a un nuevo ciclo. Esto implica la evidente existencia de un
ritmo de vida regido por leyes muy específicas, cuyo conocimiento y
correcta aplicación pudiera anticiparnos cuando ciertos eventos tendrían
una gran probabilidad de acontecer y por ende, proporcionarnos mayores
probabilidades de éxito, en contraposición a los resultados poco
satisfactorios que obtendríamos de atenernos a nuestros impulsos
emocionales a la casualidad o a las coincidencias. Gracias a esta
lección que debo agradecer a mi Dios, ya no actuo por impulsos y emoción,
ahora calladamente espero la ocasión. Cuando aprendemos a conocer el
funcionamiento de las leyes de sincronicidad que rigen los ciclos de
vida y trabajamos al ritmo de estos, nos colocamos en armonía con todo
el Universo y por ende estámos en mejor capacidad de aprovechar las
influencias positivas asociadas a cada situación.
PREAMBULO
Esta era mi primera visita a México, y tenia entendido que otros
doce países estarían enviando representación de sus mejores equipos de
ventas. Para mí, ya de por si era un privilegio estar allí.
Yo había sido seleccionado por la empresa
Caribe Grolier para representar a Puerto Rico en el 1er. Congreso de
ventas a celebrarse en ciudad de México por la empresa Hachette
Internacional con sede y oficinas en Francia. Apenas hacían unos pocos
meses atrás yo era un mero vendedor que había comenzado en esta empresa
por simple casualidad. Siendo vendedor mi forma y manera de hacer el
trabajo me atrajeron grandes beneficios, más que orientado a
beneficiarme a mi mismo yo estaba muy orientado en el servicio a los
demás y ello se volcó a mi favor. Rompí records de ventas y me convertí
en el gerente que más rápido ocupa dicha posición sin siquiera tener una
posición de vendedor "Master" o al menos una posición de "SUPERVISOR" lo
cual seria logicamente el paso previo a la gerencia. Me ubique un buen
día en el pueblo de Barranquitas en el interior de Puerto Rico, y allí
cuando no le podía vender una enciclopedia a una madre de estudiantes
por no tener empleo o un marido que le ayudara yo les decía -Despreocúpese,
alístese que la vengo a buscar mañana y va a tener empleo y la
enciclopedia para sus hijos.- y así de esa manera reclute sobre veinte
mujeres que sin experiencia previa en ventas, se convirtieron en las
mejores vendedoras de la empresa.
Interesante por demás, esta en el hecho de que yo nunca las obligue a
vender nada, sencillamente les pedía que me acompañaran a vender a mí y
que yo les haría ganar dinero. Ellas solamente cargarían la solicitud de
venta y la llenarían una vez yo hubiera cerrado el trato , según yo le
fuera solicitando la información al cliente. Diariamente en los
adiestramientos de ventas que daba, un día flojo podía hacer dos ventas
y darle a mi "trainne" acompañante a firmar ese contrato como si fuera
quien hizo la venta y ganarse cerca de unos $200.00 y un buen día hasta
$400.00 dólares, así hice un grupo de vendedoras y me fue muy bien.
Gracias al equipo de trabajo que levanté, me convertí en el vendedor que
más rápidamente obtiene una posición de gerente en mi empresa, solo en 9
meses y sin tener el rango de vendedor “MASTER” o
"SUPERVISOR" (usualmente suele ser un vendedor con más de 5 años de
experiencia), todos los que me conocían o sabían de mí, decían:
-”Wow” pero que buena suerte tiene Héctor García.- La gente se admiraba
por mis logros y yo era el ejemplo de todos los vendedores viejos como
nuevos.
Recuerdo que cuando comencé a hacer mis gestiones de ventas para 1995,
me movían más que nada dos placeres, el de poder servir y ser útil
a una madre a un hogar o familia y el de poder convencer a un padre que
generalmente estaba reacio o no se interesaba en invertír en la
educación de sus hijos. Las madres siempre están interesadas en ayudar a
sus hijos, ya que ellas conocen el valor de la educación, además de ser
quienes se tenían que sentar con ellos a hacer las asignaciones. Yo
crecí dentro de un ambiente académico de lo mejor, estudie en
prestigiosos colegios y en la mejor academia militar de Puerto Rico. Tal
vez yo traía en mi "Psiquis" el que mi madre siempre hizo lo que pudo
por asegurarme una buena educación, en mi casa habían 3 distintas
enciclopedias y cientos de libros, y en mi hogar paterno ya que soy hijo
de padres divorciados, el estudio de las artes y la filosofía era un
estilo de vida. Mi abuelo me introdujo a la lectura de la filosofía
desde los 10 u 11 años, el era artista y pintaba, y mientras estaba con
el pincel en la mano yo le leia libros de Platón, Aristoteles,
Descartes, Baltasar Gracían y otros, los que comentabamos entre
ambos. Además mi abuelo era algo asi como un Masón, ya que llevaba a
cabo veladas espirituales con personas de la alta sociedad y yo le
acompañaba a dichas sesiones desde niño, en las que conocí que existe un
mundo de poderosas fuerzas invisibles que no podemos ver. Con aquellas
herramientas en la sangre, creé una personalidad intelectual y
espiritualmente dinámica, orientada a fomentar cambios positivos en mi
vida y en la de otros.
Gracias
en parte a esa formación y a las mujeres que reclute y adiestre en
Barranquitas, obtuve en aquel 1er. Congreso de Ventas en México, el 1er.
primer lugar como Gerente de Ventas prevaleciendo sobre 6,000 vendedores
de doce
países, que llevaron de lo más selecto de su cosecha a aquel Congreso y
quienes tenian
años de ventaja de experiencia sobre mi. Posteriormente ya en Puerto
Rico, como para confirmar que aquello no fue solo un golpe de suerte, la
empresa Editorial Lector contrato mis servicios para el 1999 y para
sorpresa de los gerentes ya establecidos, fui
escogido como el Gerente de Ventas de ese año (Aquí en la foto con la
placa en la mano). Para el año 2000 obtuve el premio Octavio Narváez,
que se le entregaba al gerente de ventas más consistente de dicha
empresa y que campeaba solo y sin competencia.
Afortunadamente todo lo que yo hacia se convertía en "oro",
mientras estuve en mi primera oficina en Cayey, la mia era la principal
oficina de ventas de la empresa. Luego salí a atender oficinas que
estuvieron al borde del cierre por falta de producción, como el ejemplo
de la oficina de Mayagüez, las que yo activaba al grado de convertirla en
la principal oficina de ventas de la empresa Editorial Lector. Caribe
Grolier la empresa que yo habia dejado atrás, desde mi salida tuvo que cerrar la oficina de Barranquitas que yo había
convertido en la mejor de Puerto Rico, por falta de producción. La
experiencia y evidencia era que si yo dejaba una oficina en manos de
otro, la operación fracasaba y si yo cogía una oficina que estaba al
borde del cierre por falta de producción, esta oficina resplandecía,
ello se contemplaba de parte de mis compañeros, como que yo era el tipo
de "La Buena Suerte".
Aunque parezca un sueño de hadas, lo cierto
es que aunque a mi no se me hizo en lo más mínimo difícil obtener mis
logros, todos ellos fueron obtenidos caminando siempre sobre un camino
minado; entre intrigas e intentos de golpe de estado y dentro de un
ambiente donde era como una guerra de todos contra mi. Aunque es
conveniente ser una persona afirmada y segura de si misma, que sabe lo
que quiere y hacia adonde vá, por alguna razón a otros no les gustan
estas personas (que pena) y con muchos egos tuve que lidiar en el camino
hacia mis metas. Solamente conocí
a un compañero al que puedo llamar amigo, llamado José Quiroz,
salvadoreño el, que me mostro afecto sincero y que se sorprendia de como
era que yo mantuviera una sonrisa ante los atentados que me hacian. Y yo
le decia -A mi me gusta esto José, me encanta que me reten y que me
pongan a prueba, es más hasta lo agradezco, esa gente saca de mi las
fuerzas y el poder que cada uno de nosotros lleva adentro.- Desde
el 1997 hasta el día de hoy que he logrado poner mi página Web
www.proyectosalonhogar.com en Internet, recibí acusaciones a nivel de
empresa por parte de mis superiores los cuales veían mi ascenso como una
amenaza y trataron de sacarme del medio por miedo a que yo los
desbancara. Posteriormente ya montado mi negocio propio, algunos de mis
ex-empleados que siendo despedidos por mi, por practicas anti-eticas,
les dio por destruir el Proyecto Salón Hogar y a Héctor A. García
llevándome a los tribunales de Puerto Rico con viciosas acusaciones y en
ninguna de ellas los acusadores prevalecieron. Yo pienso que ellos lo
que hacían era fortalecer mi espíritu dotándolo de un poder que
transmutaba de lo que ellos creían era lo peor para mi, en algo mejor;
la satisfacción de salir victorioso de una acusación, mágicamente
siempre llenaba mi espíritu de una gran energía. Algún día sacaré tiempo
para contar esas vicisitudes.
SOBRE EL ¿PORQUE? DEL LIBRO
Las joyas siempres han estado ahí, algunos
las usan y otros no. Podrian llamarse las joyas de la sabiduria pues son
lo mas valioso que puede tener un ser humano en su vida para lograr sus
metas y aspiraciones. Sin embargo por venir de Egipto esos
primeros ejemplos mundiales y biblicos de grandes logros y realizaciones
majestuosas, muchos siglos antes de la era de los filosofos en Grecia,
pues era obvio que allí en medio de los faraones fue el lugar donde
primero se habian cultivado estas joyas. Los hombres mas grandes he
integros que nos haya legado la humanidad como ejemplo, allí fue que se
curtieron. Me emociona la historia bíblica de José el
hijo de Jacob, quien aunque fue vendido como esclavo por la envidia de sus
hermanos y luego puesto preso en Egipto por falsas acusaciones, Dios lo Bendecía y
prosperaba en todo lo que el hacia. José tenia una personalidad tan
propia, que era y es el arquetipo de persona perfecta que sabe hacia
adonde va y a nada teme. Los avatares de la vida son solo la oportunidad
de probar cuan grande era el poder de Dios manifestándose dentro de el.
Un hombre de visión, de fe en Dios, de fe en si mismo, de optimismo
proactivo, de una gran determinación, con grandes relaciones
interpersonales, un hombre lleno de gracia y sobre todo con una enorme
capacidad de levantarse de las pequeñas derrotas y lograr las grandes
victorias. Pues con ese modelo en mente comenzaré a explicarte como Dios
ha permitido unas cosas en tu vida para así lograr otras, lo interesante
es que si no te percatas y das cuenta, nunca le sacaras provecho a esa
lección, y te la volverán a repetir. En mi vida se han dado unas
trasmutaciones de personalidad que deseo compartir con ustedes. He
logrado transformar una actitud de "wise guy" y de pensar en mi, a una
orientada hacia el servicio a los demás, me he dado cuenta que así me
beneficio muchísimo más. No en balde seguirán teniendo vigencia las
milenarias palabras: Lo que el hombre siembra eso cosecha. No hay ni
existe un solo día desde que hice mi página web
www.proyectosalonhogar.com , que yo no reciba las
bendiciones de decenas y hasta miles de personas por yo pensar en la
educación de sus hijos, gracias a esas bendiciones me he convertido en
el multimillonario de la GRACIA DE DIOS. Hoy pondré en tus manos de una
forma clara y poco rebuscada todas las joyas de la sabiduría que te
harán seguir adelante con mayor fe y optimismo hasta alcanzar tus sueños.
Comenzaré con la historia de un joven ejemplar que me ayudo a
encontrarme a mi mismo y el que seguramente lo hará tambien contigo.
Todos los Derechos Reservados Héctor A. García
Todos los Derechos Reservados Héctor A. García
Las Joyas del Faraón
Sobre
como aprender a convertir y transmutar
lo peor, en lo mejor en
tu vida.
Aprende a Crear tus
Oportunidades
Por:
Héctor A. García
Jacob, nieto de Abrahan e hijo de Isaac
hablaba con sus hijos.
-Ustedes son los hijos que tengo de Bilá de Zelfa y mi
fallecida y amada Raquel, mis mujeres.-
He decidído dar una tercera parte de lo que tengo, como herencia, al que
me muestre más hábilidad, más inteligencia, más astucia y más
sagacidad. Ello lo hago asi, de manera que no le de lo mismo al
que será el mejor mercader de entre ustedes y al peor. Dicho de otra
forma, deseo que tome el control de esta familia a quien sea más capáz.
Aquí encima de la alfombra verán que
he dejado una moneda de oro para cada uno de ustedes. Tomenla.
Con esa moneda de oro, el que compre algo con lo que pueda llenar aquel
oscuro y sucio granero que tenemos, se quedará con la tercera parte de
todo lo que poseo.
Se fueron... El hijo mayor compró paja, pero solo consiguió
llenar el granero una quinta parte. El segundo hijo compró sacos
de pluma, pero no consiguió llenar el granero mucho más que el anterior.
El tercer hijo compro vasijas llenas de agua, pero ocuparon menos
espacio que el anterior. El cuarto hijo hizo lo mejor que pudo con
la moneda y asi sucesivamente los siguientes siete hermanos, pero
ninguno logro llenar el granero a más de la mitad. Entonces José, el
hijo menor, solo compro un pequeño objeto y le devolvio treinta monedas
de plata a su padre, quien sorprendido ya que fue quien unico le
devolvio dinero lo puso en una pequeña bolsa que luego guardo como
recuerdo. José solo compro una lampara.
Entonces esperó hasta la noche, y llevo a su padre con el al granero y
le dijo: -¿Que ves en el granero padre? - y el padre le
contesto: -No veo nada hijo todo esta obscuro- Entonces José
su hijo menor encendió la lampara y el granero se lleno completamente de
luz.
El padre miro el rostro de José y se lleno de mucha alegria pues
entendio que tenia al más habil de sus hijos a su lado y le dijo:
-Tu inteligencia y sabiduria te abriran las puertas a donde quiera que
vayas, hijo, y por ello serás el bendecido y afortunado. –
Solo con una lampara lleno el granero “de luz”.
Fue asi
como José advino a ser el heredero de una tercera parte de la herencia
de su padre. Entonces un
inusitado regalo que Jacob su padre le hizo de una costosa túnica como
la que usaban las personas de distinción, le pareció a sus
hermanos como una prueba de su favoritismo o parcialidad, y suscitó la
sospecha de que el padre lo pensaba preferir por encima de ellos los
mayores, para darle además la primogenitura a José, hijo de Raquel.
Una vez José tuvo un sueño, y se lo contó a
sus hermanos; pero ellos lo odiaron más todavía, porque les dijo:
-Escuchen, voy a contarles el sueño que tuve. Soñé que todos
nosotros estábamos en el campo, haciendo manojos de trigo; de pronto, mi
manojo se levantó y quedó derecho, pero los manojos de ustedes se
pusieron alrededor del mío y le hicieron reverencias.
Entonces sus hermanos contestaron:
-¿Quieres decir que tú vas a ser nuestro rey, y que nos vas a dominar? Y
lo odiaron todavía más por sus sueños y por la forma en que los contaba.
Después José tuvo otro sueño, que también
les contó a sus hermanos. Les dijo: -¿Saben que tuve otro sueño, en el
que veía que el sol, la luna y once estrellas me hacían reverencias?
Cuando José contó este sueño a su padre y a
sus hermanos, su padre le reprendió y le dijo:
-¿Qué quieres decir con este sueño que
tuviste? ¿Acaso tu madre, tus hermanos y yo tendremos que hacerte
reverencias? Y sus hermanos le tenían envidia, pero su padre pensaba
mucho en este asunto.
* * *
Los hermanos de José
que eran pastores estaban obligados a mudarse de un lugar a otro, a fin
de procurar pastos para sus ganados, y a veces quedaban ausentes de casa
durante meses. Después de los acontecimientos que se acaban de
narrar, se fueron al lugar que su padre había comprado en Siquem.
Pasó algún tiempo, sin noticia de ellos, y el padre empezó a temer por
su seguridad, a causa de la crueldad cometida antes con los siquemitas.
Mandó, pues, a José a buscarlos y a traerle noticias respecto a su
bienestar. Si Jacob hubiese conocido los verdaderos sentimientos
de sus hijos respecto a José, no le habría dejado solo con ellos; pero
éstos los habían ocultado cuidadosamente.
Con
corazón regocijado José se despidió de su padre, y ni el anciano ni el
joven pensaron lo que habría de suceder antes de que se volviesen a ver.
Cuando José, después de su largo y solitario viaje, llegó a Siquem, sus
hermanos y sus ganados no se encontraban allí. Al preguntar por
ellos, le dijeron que los buscara en Dotán. Ya había viajado más
de cincuenta millas, y todavía le quedaban quince más; pero se apresuró,
olvidando su cansancio, con el fin de mitigar la ansiedad de su padre y
encontrar a sus hermanos, a quienes amaba, a pesar de que eran duros de
corazón con él.
José
se aproximó sin sospechar el peligro, y se puso contento de haberlos
hallado; pero en vez del esperado saludo, se vio objeto de miradas
iracundas y vengadoras que le aterraron. Entonces no bien llego a
ellos le cojieron y le quitaron sus vestiduras. Los vituperios y
las amenazas revelaban una intención funesta. Los hermanos no
atendieron a sus súplicas. Se encontró a merced del poder de
aquellos hombres encolerizados. Y dijeron: "Ahora pues, vengan, y
matémoslo y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia le
devoró: y veremos qué serán sus sueños." Llevándolo brutalmente a una
cisterna profunda, le echaron adentro; y después de haberse asegurado de
que no podría escapar, lo dejaron allí para que pereciese de hambre,
mientras que ellos "se sentaron a comer pan."
Si no
hubiese sido por Rubén, habrían realizado su intención. Este
retrocedió ante la idea de participar en el asesinato de su hermano, y
fue quien propuso arrojarlo vivo a una cisterna y dejarlo allí para que
muriese, con la intención secreta de sacarlo luego y llevarlo a su
padre. Después de haber persuadido a todos a que asintieran a su
plan, Rubén se alejó del grupo, temiendo no poder dominar sus
sentimientos, y descubrir su verdadera intención de liberar a José.
Pero
algunos de ellos estaban inquietos; no sentían la satisfacción que
habían esperado para lograr su venganza. Pronto vieron acercarse
una compañía de viajeros. Eran ismaelitas procedentes del otro
lado del Jordán, que con especias y otras mercancías se dirigían a
Egipto. Entonces Judá propuso vender a su hermano a estos
mercaderes paganos, en vez de dejarlo allí para que muriera. Al
obrar así, le apartarían de su camino, y no se mancharían con su sangre;
pues, dijo Judá: "Nuestro hermano es nuestra carne." Todos estuvieron de
acuerdo con este propósito y sacaron pronto a José de la cisterna.
Cuando vio a los mercaderes, José comprendió la terrible verdad.
Llegar a ser esclavo era una suerte más temible que la misma muerte,
pero en el habia una confianza de sentirse protegido por una fuerza
superior y podia intuír que saldria de aquella situación eventualmente y
que su vida estaba segura en las manos de Dios.
José fue vendido por la envidia sus hermanos como esclavo a esos
mercaderes ismaelitas por veinte monedas de plata. Luego fue
vendido por estos nuevamente en Egipto a Putifar funcionario del palacio
del Faraón. Y la bendición que le había profetizado su padre se
cumpliría, pues la habilidad de José en socializar con la gente y
administrar el trabajo en casa de Putifar lo había hecho prosperar
grandemente. –Que habilidad más grande tiene este joven para los
diversos asuntos, que afortunado, todo le sale bien y como he prosperado
gracias a el.- así pensaba Putifar
Pero aquello lleno de tanta admiración a la mujer de Putifar que quiso
estar con aquel hombre dichoso y lleno de gran suerte en sus gestorias.
José no queriendo perder la bendición de su patrón rechazo las
insinuaciones de aquella mujer la que sintiéndose rechazada, acuso a
este de intento de violación. Lo que pareció un momento de mala suerte
para José se convertiría más adelante en la oportunidad de convertirse
en uno de los hombres más prósperos de su tiempo. Cayo preso acusado de
intento de violación y ya en la cárcel cayo en gracia a los ojos del
alcaide, aún en un momento tan amargo todo le salia bien y era el
encargado de todos los presos, la dicha y la buenaventura le
acompañaban, tenia una actitud hacia la vida que hacia que prosperara en
todo lo que se proponía. A todo lo malo que le ocurría el revertía su
negatividad y convertía en algo positivo y a su favor.
Un buen día dos funcionarios del Faraón cayeron presos por faltas
cometidas contra este y conocieron a José en la cárcel. José les
interpreto un sueño que habían tenido ambos y dijo verdad en su
interpretación. José podía ver y darse cuenta de cosas que otros no
percibían y aquel a quien el sueño le fue favorable por lo que había
recuperado la confianza de Faraón, más adelante le hablo al Faraón de
José.
El
Faraón estaba sentado en su trono, ataviado con vestido de hilos de oro,
adornado con piedras preciosas que brillaban desde lejos. El trono, cubierto de
oro, plata y diamantes, tenía setenta escalones y, según el reglamento del
palacio, si la persona que se entrevistaba con el rey era un ministro o una
personalidad importante, subía treinta y un escalones y el rey descendía treinta
y ocho. Si era un hombre del pueblo, subía tres escalones y el monarca bajaba
hasta el cuarto para hablar con él.
Según
el reglamento real todo aquel que hablaba setenta idiomas, subía setenta
escalones y podía conversar cara a cara con el rey. Si sabía menos de setenta
idiomas subía los escalones equivalentes a la cantidad de idiomas que hablaba;
por su parte, todos los faraones debían saber setenta idiomas.
Un
mensajero fue a la prisión para traer a José ante el Rey. José se afeitó, se
cambió la ropa y se presentó ante el trono real. Entonces subió hasta el
tercer escalón y el Faraón bajó hasta el cuarto y así le habló: “tuve un sueño y
no he encontrado quién lo interprete; he oído decir que tú escuchas un sueño y
sabes interpretarlo”.
José
respondió: “No hay hombre que conozca el verdadero nombre de los sueños; solo
Dios lo conoce y El dará una respuesta favorable al Faraón”.
José
escuchó los sueños del Faraón. Cuando finalizó el relato, dijo al monarca:
-
Estimado rey, tiene que saber que los dos sueños son uno y que por medio del
sueño le ha sido revelado lo que Dios hará con su país. Las siete vacas
saludables son siete buenos años donde habrá abundancia y comida para todos los
habitantes de la tierra, lo que también fue representado por las siete espigas
de trigo gordas. Después de los siete años de abundancia vendrán siete años de
hambre, que fueron representados por Dios por medio de las siete vacas flacas y
las siete espigas vacías; tanta hambre habrá que la gente olvidará los años
buenos.
-
¿Cómo sabré que has interpretado bien mis sueños? – Preguntó el Faraón.
- Le
daré una señal – dijo José – Su mujer está por dar a luz, nacerá un niño y usted
se alegrará. Ese mismo día morirá el hijo que ha cumplido dos años de edad y se
consolará con el recién nacido. Dicho esto, José se inclinó ante el Faraón y se
retiró. Pasaron unos días y lo que había vaticinado José se cumplió: nació un
hijo varón y murió el otro hijo varón de dos años de edad.
El
Faraón llamó a sus ministros y así les dijo: “Ustedes estuvieron presentes
cuando el joven hebreo estuvo ante mí e interpretó mis sueños. También lo que
predijo se ha hecho realidad. Todo lo que dijo era verdad y hasta me aconsejó
cómo pasar la época de hambre, recalcó la necesidad de nombrar a una persona
que, en la época buena, planifique el almacenaje de las cosechas y que la sepa
repartir en los años de hambre. ¿Podremos encontrar a la persona adecuada para
esta misión?”
- El
país está en sus manos – contestaron los ministros -, y se hará lo que decida;
nosotros lo aceptaremos.
El
Faraón mandó a llamar a José y le dijo: “Después de que Dios nos hizo saber todo
lo que ahora sabemos, no hay otro experto ni sabio como tú. Estarás sobre mi
casa y todo mi pueblo se conducirá de acuerdo con lo que tú digas. Solo en el
trono seré más grande que tú”
Al
escuchar la decisión real de nombrar a José como segundo suyo, los ministros y
consejeros pidieron hablarle en privado.
-
Usted sabe – dijeron al Faraón – que nuestras leyes establecen que el rey o
virrey de Egipto deberá dominar setenta idiomas y José solamente habla hebreo.
Ninguno de los presentes sabía que la noche anterior Dios había enviado a unos
ángeles a enseñarle los setenta idiomas. El rey formuló a José toda clase de
preguntas en diferentes idiomas y éste las contestó todas. Para cada idioma iba
subiendo un escalón, hasta llegar finalmente a la misma altura de rey quien, con
el acuerdo de sus ministros, confirmó su nombramiento.
El
Faraón se quitó el anillo de la mano y lo puso en la de José, hizo que vistiera
ropa de lino y le colocó un collar de oro en torno al cuello. El Faraón lo montó
en el segundo carruaje, que avanza junto al suyo y así José paseó por la ciudad
junto al rey, acompañados por músicos y cinco mil hombres armados; más de veinte
mil personas salieron a la calle para recibirlo y rendirle honores y las mujeres
y los jóvenes subieron a los techos y tiraron flores y perfume sobre la gran
caravana. En una sola voz exclamaron “¡Avrej” que Significa “Este es el
padre, consejero del rey; este es el elegido del rey, todos deben obedecerle,
quien no lo hiciere morirá. ¡Inclínense ante él!”
Toda
la muchedumbre se inclinó ante José. El hijo de Jacob alzó sus ojos al cielo y
dijo: “El levanta al pobre del polvo, al menesteroso levanta de los basurales,
para hacer que se siente con los príncipes de su pueblo. Feliz es el hombre que
confía en ti, oh Dios. ¡Te agradezco todo lo que hiciste por mí”
El
Faraón le dio numerosos regalos, casas, campos y viñedos, 300.000 ciclos de
plata y 1.000 ciclos de oro y una enorme cantidad de piedras preciosas. El rey
ordenó a todos sus súbitos que trajeran regalos al nuevo virrey y así lo
hicieron.
El
Faraón le dio un nuevo nombre a José, Tzofnar Paneaj, que significa “el que
explica las cosas ocultas”, porque José interpretó sus sueños,
y le dio por mujer a Asenat hija de Potifera, sacerdote de On.
Faraón estuvo bien administrado bajo el mando de José y Egipto
prosperaba grandemente.
José en las noches acariciaba estas joyas y a cada una le dio una
cualidad y le decía a su esposa Asenat: -Tu vez esta joya, -refriéndose
a un diamante- ella me recuerda por su fortaleza el valor de la
tenacidad y determinación. Esta otra, -refiriéndose ahora a un
rubí- me recuerda por su color la disposición al sacrificio que debemos
tener y como debemos levantarnos aún cuando estemos heridos. Esta
Aguamarina por su belleza de color azul claro, representa para mí el
haber obtenido el éxito en mis gestiones para el Faraón. Y así a
cada piedra le dio un valor propio, comparable a las cualidades que
adornan a los que triunfan en todo lo que se proponen.
-Gracias mi Dios por siempre estar ahí conmigo aún en mis peores
momentos, tú nunca me abandonas y permites que de toda prueba salga
fortalecido y prosperado.
Con el paso de los años la inteligencia y sabiduría de José aumentaba y
con ella las riquezas que obtenía de su mandato en Egipto al ser el
segundo al mando, solo luego del Faraón.
José
reconoce a sus hermanos
Pasados
siete años de abundancia en Egipto, luego vino una epoca de hambre que
arropaba ese pueblo y a los circundantes y comenzaron a
pasar hambre. Entonces José abrió los graneros
y empezó a vender el trigo a los egipcios. Oyendo Jacob que se vendían víveres
en Egipto, dijo a sus hijos:
- He oído que se vende trigo en Egipto: bajad allá,
y compradnos lo necesario para que podamos vivir y no muramos de hambre.
Bajaron
diez hermanos de José a comprar grano en Egipto. Cuando llegaron allí José los
reconoció inmediatamente, pero ellos a José no. Fingió que los tomaba por espías
extranjeros y los amenazó con la cárcel.
Para
evitarla, ellos le contaron de dónde venían y también que tenían un hermano
menor que se había quedado en Canán con Jacob, su padre. Como demostración
de que no mentían José les exigió que le trajeran ese hermano menor que decían
tener. Simeón se quedaría como rehén hasta que volvieran.
Les
permitió que compraran trigo y los dejó marchar. Al llegar a Canán y
descargar el trigo se encontraron con que dentro de los sacos estaba el dinero
con que lo habían pagado.
Tuvieron
que volver acompañados de Benjamín. También llevaron el dinero
encontrado entre el trigo.
José les
obsequió con un gran banquete y, en secreto, ordenó a su mayordomo que metiera
en el saco de Benjamín la copa de plata que él mismo usaba, y también que
volviera a meter el dinero en los sacos, como la vez anterior.
Salían ya
de la ciudad con los camellos cargados cuando les
dio alcance el mayordomo con la orden de detenerlos por ladrones. Registró
los sacos y en el de Benjamín apareció la copa de José. Volvieron a la
presencia de éste. Con dureza les dijo que el ladrón tenía que quedarse en
la cárcel,
Ante la
expresión de sus rostros José no pudo resistir más y llorando de alegría
los abrazó, revelándoles quién era y que no temieran por lo que años atrás
habían hecho con él.
|
¿Cómo
pudo José dar tal ejemplo de firmeza de carácter, rectitud y sabiduría?
En sus primeros años había seguido el deber antes que su inclinación; y
la integridad, la confianza sencilla y la disposición noble del joven
fructificaron en las acciones del hombre.
Una vida sencilla y pura había
favorecido el desarrollo vigoroso de las facultades tanto físicas como
intelectuales. La comunión con Dios mediante sus obras y la
contemplación de las grandes verdades contadas a los herederos de la fe,
habían elevado y ennoblecido su naturaleza espiritual al ampliar y
fortalecer su mente como ningún otro estudio pudo haberlo hecho.
La atención fiel al deber en toda
posición, desde la más baja hasta la más elevada, había educado todas
sus facultades para el más alto servicio. El que vive de acuerdo
con la voluntad del Creador adquiere con ello el desarrollo más positivo
y noble de su carácter. "El temor del Señor es la sabiduría, y el
apartarse del mal la inteligencia."
Pocos se dan cuenta de la influencia
de las cosas pequeñas de la vida en el desarrollo del carácter.
Ninguna tarea que debamos cumplir es realmente pequeña. Las
variadas circunstancias que afrontamos día tras día están concebidas
para probar nuestra fidelidad, y han de capacitarnos para mayores
responsabilidades.
Adhiriéndose a los principios rectos
en las transacciones ordinarias de la vida, la mente se acostumbra a
mantener las demandas del deber por encima del placer y de las
inclinaciones propias. Las mentes disciplinadas en esta forma no
vacilan entre el bien y el mal, como la caña que tiembla movida por el
viento; son fieles al deber porque han desarrollado hábitos de lealtad y
veracidad. Mediante la fidelidad en lo mínimo, adquieren fuerza
para ser fieles en asuntos mayores.
Un
carácter recto es de mucho más valor que el oro de Ofir. Sin él
nadie puede elevarse a un cargo honorable. Pero el carácter no se
hereda, se trabaja. No se puede comprar, hay que pagar el precio
de el, cultivando las más grandes joyas de la sabiduria. La
excelencia moral y las buenas cualidades mentales no son el resultado de
la casualidad. Los dones más preciosos carecen de valor a menos
que sean aprovechados. La formación de un carácter noble es la
obra de toda una vida, y debe ser el resultado de un esfuerzo aplicado y
perseverante. Dios da las oportunidades; la buena suerte y
prosperidad dependen del correcto uso que se haga de ellas.
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Murieron José y sus hermanos, y toda aquella generación. Pero los hijos
de Israel fueron fecundos y se hicieron muy numerosos; se multiplicaron
y llegaron a ser muy poderosos. Y la tierra estaba llena de ellos.
Después se levantó un nuevo rey en Egipto que no había conocido a José,
el cual dijo a su pueblo: "He aquí, el pueblo de los hijos
de Israel es más numeroso y fuerte que nosotros. Procedamos astutamente
con él para que no se multiplique; no suceda que, en caso de guerra,
también se una a nuestros enemigos, luche contra nosotros y se vaya del
país."
Entonces el Faraón mandó a decir a todo su pueblo: "Echad al Nilo a todo
niño que nazca, pero a toda niña conservadle la vida."
Entonces la hija del Faraón descendió al Nilo para bañarse. Y mientras
sus doncellas se paseaban por la ribera del Nilo, ella vio la arquilla
entre los juncos y envió a una sierva suya para que la tomase. Cuando
la abrió, vio al niño; y he aquí que el niño lloraba. Y teniendo
compasión de él, dijo:
-Este es un niño de los hebreos.
El vino a ser para ella su hijo, y ella le puso por nombre Moisés,
diciendo: "Porque de las aguas lo saqué."
Y creció Moisés en la corte de Faraón como otro Egipcio más, y vivió en
la abundancia.
Sin embargo un buen día se entera de su madre de crianza que el era hijo
de hebreos y no de egipcios y su corazón se conmovió y apiado de estos,
quienes pasaban un gran trabajo para sobrevivir. Y así cierto día mato a
un egipcio que agredía a un hebreo y ello trajo como consecuencia que
tuvo que huir ya que el Faraón se entero que Moisés no era egipcio y
puso precio por su cabeza.
Y así pasaron muchos años y aquel Faraón murió.
Después Moisés y su hermano Aarón fueron al nuevo Faraón y le dijeron:
-Dios,
el Dios de Israel “los hebreos” , dice así: "Deja ir a mi pueblo para
que me celebre una fiesta en el desierto."
Pero
el Faraón respondió:
-¿Quién es Dios para que yo escuche su voz y deje ir a Israel? Yo no
conozco a Dios, ni tampoco dejaré ir a Israel.
Y le sucedieron graves penurias al pueblo egipcio a causa de la negativa
de Farón a soltar o dejar libre a los hebreos.
Cuando el Faraón por fin dejó ir al pueblo, Dios no lo guió por el
camino de la tierra de los filisteos, aunque era más corto, porque dijo
Dios: "No sea que al enfrentarse con la guerra, el pueblo cambie de
parecer y se vuelva a Egipto." Más bien, Dios hizo que el
pueblo diese un rodeo por el camino del desierto hacia el mar Rojo. Los
hijos de Israel salieron de la tierra de Egipto armados.
Los restos de José son llevados de Egipto.
Moisés tomó también consigo los restos de José, quien le había hecho
jurar a los hijos de Israel diciéndoles: "Ciertamente Dios les visitará,
y haréis llevar de aquí mis restos con ustedes y hallareis en mi
sarcófago unas Joyas con las cuales comenzarán nuevamente fuera de
Egipto." “Además encontrarán el collar de las joyas de la sabiduría que
colgaran sobre el pecho del líder de la nueva manada y que ocultaran al
ojo humano, con ellas logrará siempre que tenga la determinación
suficiente, el valor para alcanzar sus propósitos.
Di a los hijos de Israel que den la vuelta y acampen cerca de
Pi-hajirot, entre Migdol y el mar, frente a Baal-zefón; acamparéis en el
lado opuesto, junto al mar.- Le dijo Dios a Moisés.
Ellos lo hicieron así. Y cuando informaron al rey de Egipto
que el pueblo huía, el corazón del Faraón y de sus servidores se volvió
contra el pueblo. Y dijeron:
-¿Cómo hemos hecho esto de haber dejado ir a Israel, y que no nos sirva?
Unció
su carro y tomó consigo a su gente. Tomó 600 carros
escogidos y todos los demás carros de Egipto con los oficiales que
estaban al frente de todos ellos.
Dios
endureció el corazón del Faraón, rey de Egipto, y él persiguió a los
hijos de Israel; pero éstos salieron osadamente. Los
egipcios los persiguieron con toda la caballería, los carros del Faraón,
sus jinetes y su ejército; y los alcanzaron mientras acampaban junto al
mar, al lado de Pi-hajirot, frente a Baal-zefón.
Y el sacerdote principal de los hebreos colgó sobre el cuello de Moisés,
un collar con varias piedras preciosas las que llenaron a este hombre de
un gran valor. -Moisés, en estas joyas se encierra una gran sabiduría,
estas son las joyas que recibió José, de parte del buen Faraón de su
tiempo.- -José le adjudico un gran poder para cambiar y
transformar vidas y dejo escrito que estas joyas deberían ser
compartidas con los hombres que tienen un espíritu libre con la
posibilidad de cambiar la vida de seres que han vivido esclavos por
mucho tiempo. - Aquí te entrego este tesoro y espero que nuestro buen
Dios te utilice para el bien de nuestro pueblo, para la libertad de su
cautiverio.
Moisés sintió un gran poder, mas que nada espiritual y mental al sentir
el peso de aquellas joyas colgando sobre su cuello y adheridas a su
pecho. Entonces con un gran cansancio y fatiga por la salida de su
pueblo de Egipto, fue a recuperar energias y a descansar a su tienda.
Dentro de unas horas partirían y la única ruta de salida era a través
del Mar Rojo, pero ellos no tenían barcazas. Ya el se había
enterado gracias a sus espías que Faraón había cambiado de parecer y se
proponía matarlos a todos ellos antes de consumar su salida de Egipto. Y
al acostarse a descansar comenzó a soñar; y en sus sueños vio a José que
venia a compartir con el, el valor de cada joya y a orientarle sobre los
pasos a seguir. –Moisés, yo haré de ti un hombre sabio y entendido y con
tu sabiduría gobernaras mi pueblo. Quiero que en tu viaje por el
desierto que te haré pasar, eduques a este pueblo y lo prepares para la
prosperidad, no todos llegaran, muchos fracasaran en el intento pero a
los que sigan mis consejos los llevare a terrenos y valles de gran
fertilidad y abundancia, solo que tienen que creer en mi. Llevarás
el mensaje de una manera sencilla y simple de manera que todos puedan
entender. Moisés sentía que estaba viviendo su sueño como si fuese algo
real y le preguntaba a José en sus sueños -¿José, que debo hacer y
como le debo enseñar a mi pueblo a prepararse para que puedan entender
lo que es esa prosperidad que ellos no conocen?
Es sencillo Moisés es sencillo…
Al
final del libro en el capitulo 5 luego de haberte entregado todas Las Joyas del
Faraón, esta la conclusión de esta historia.
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